| 97 Segundos: Tiempos pasados |
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| Artículos - Opinión | |||
| Escrito por Administrator | |||
| Viernes, 02 de Abril de 2010 13:41 | |||
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La nostalgia es algo que se acrecienta a medida que nos vamos haciendo mayores. Nos acordamos de lo bueno y lo añoramos, sabiendo que el paso inexorable del tiempo impedirá que volvamos a sentir sensaciones similares a las que vivimos en el pasado. Las sensaciones buenas, que son las que preferimos recordar, intentando dejar de lado las que no fueron tan positivas. Los videojuegos no se quedan al margen de esta nostalgia, y eso que son un medio muy joven en comparación a otras formas de expresión artística. La desaparición de grandes compañías que realizaron obras maestras del videojuego aumentan la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor, algo que se puede leer con cierta frecuencia, aunque no sea más que una generalización. Así pues vamos a debatir un poco acerca de este tema en un sitio donde veneramos a muchos de los juegos clásicos de hace más de una década. Iceborg: Personalmente, no creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor, o que el actual sea peor. Toda generalización suele acarrear injusticias. Aunque en general, prefiero los tiempos antiguos, aun reconociendo que hoy día se encuentran cosas la mar de potables. De cualquier forma, hay un detalle que no podemos pasar por alto: la innovación y evolución tecnológica. Es indudable que el salto a todos los niveles, tanto en cuanto a hardware como en cuanto a software, ha conllevado una evolución en el modo de desarrollar juegos. ¿Qué juego es mejor? , el Fernando Martín de Spectrum (ese que se cargaba en las viejas cintas de audio y que cuidabas como oro en paño) o el NBA2K10 actual? ¿El Car and Driver o NFS Shift? ¿FS 1 o FSX? ¿Lost Vikings o Trine? El aspecto clave a mi entender es la jugabilidad, que está condicionada por los medios disponibles por los programadores. El ingenio de éstos para hacer frente a las limitaciones tanto de hard como de lenguaje de programación, para plasmar determinadas ideas desde el papel hasta el monitor. También está el tema de la originalidad. Cuánto más atrás nos remontemos en el tiempo, mayores posibilidades tenían los programadores, de que todo lo relacionado con los videojuegos (y su programación) fuera más virgen y menos trillado. Los únicos límites los ponían la imaginación, y como vengo reiterando (ya ya, me repito más que el aceite) el hard y el soft disponibles. Ahí creo que radica el encanto de los juegos antiguos: ideas simples podían ser tremendamente adictivas y engancharte durante mucho tiempo (por ejemplo, tetris, comecocos...). Hoy día, en defecto de originalidad, nos venden juegos inflados de datos con profusión de efectos cinematográficos, y con un guión o argumento bajo mínimos, más preocupados por ofrecer un despliegue tecnológico y visual que impacte al jugador -Modern Warfail 2, por ejemplo), que hace que los juegos duren menos que el polvo de un eyaculador precoz. Además, se ha recortado la capacidad de decisión del jugador de elegir cómo jugar. Ahora, en las grandes sagas, se guía al jugador, se le toma de la mano desde que inicia el juego hasta su conclusión, al menos, eso me parece). Freeman 2.0: Un día, escuché a un crítico de cine decir que el séptimo arte ha conocido tiempos mejores, pero matizando que el pasado es muy grande y el presente es muy pequeño. A los videojuegos se le podría aplicar el mismo cuento, pese a ser un arte mucho más joven. Ahora hay DLCs, menos SDKs, el tema hardcore-casual que tanto daño está haciendo, los presupuestos estratosféricos y un largo etcétera. Todo eso llevando el mismo resultado: menos creatividad y más enfoque a lo puramente comercial. Hoy día sigue sin salir nada como el primer Deus Ex, el Fallout de Black Isle o Gabriel Knight 3, y cuando continúan un clásico hay casi más miedo que entusiasmo. No obstante, si profundizamos un poco por géneros y generaciones (siento el mal juego de palabras, sin intención), no se puede decir que todo esté peor que antes. Las aventuras gráficas no recuperan el brío de los 90, pero sí están en muchísima mejor forma que en la pasada generación, que fue casi un desastre. Desde experimentos como Penumbra y Machinarium hasta secuelas soñadas durante años como las series Sam & Max y Monkey Island. Los simuladores se están reponiendo muy bien, lejos de esa supuesta muerte tan cacareada, habiendo cosas como DSC Black Shark que se colocan en el olimpo de su género. La estrategia, mirando más allá de los típicos arcades simplones (que sin duda se están yendo abajo), tenemos Men of War, Theatre of War, X3, una saga Total War que sigue adelante (aunque cuesta cada vez más seguir con tanta secuela) y Sins of Solar Empire. Y ya veremos qué tal el futuro Civilization V. Los juegos de acción, siendo el género más comercial, está sufriendo cantidades industriales de morralla, casualizaciones y juego-fórmula; pero ahí tenemos al laureado S.T.A.L.K.E.R o al innovador Portal, ambos gozando de éxito y continuaciones, uno de los poquísimos FPS humorísticos de calidad que es Team Fortress 2, el claustrofóbico Cryostasis, el survival horror Dead Space, un GTAIV con una historia, unos combates y una IA cotidiana que ya querrían los anteriores y muchos otros sandbox, y un reciente Metro 2033 que promete lo suyo. Los RPGs son de lejos el género pecero más destrozado por su escasez, tanto de cantidad como de calidad. No obstante, pese a sus fallos y no acercarse ni de lejos a los originales, Fallout 3 puede suponer en el futuro el puje a los híbridos FPS/RPG tipo Deus Ex que siempres les ha faltado. Piranha Bytes sigue en sus trece con Risen, la secuela espiritual del genial Gothic. The Witcher es uno de los mejores RPGs de todos los tiempos. Gustará más o menos Dragon Age, pero anima a Bioware a regresar a lo que sabía hacer bien, RPGs, lo cual es una pequeña luz de esperanza. Y no contamos los juegos indie, en su mejor momento. O el mayor trabajo de juegos consoleros que antaño. O plataformas como Mirror´s Edge. Siendo jugadores desde años, hay que exigir unos mínimos, pero en su justa medida. Un equilibrio. No volverse unos conformistas con cada mediocridad, pero tampoco dejarnos llevar por la nostalgia y amargarnos. Bokerón: A mi siempre me gusta recordar que los títulos que añoramos eran también excepcionales, y fuera de lo común. En pasadas generaciones, también hubo un 97% de morralla infumable videojueguil, pero a trancas y barrancas van saliendo juegos de gran calidad, y que en unos años recordaremos como indispensables. Las nuevas generaciones traen nuevas posibilidades. Un Stalker hubiese sido impensable en los 90. A ver quien se imagina un ArmA en la época del Amiga. DCS Black Shark era absolutamente imposible hace 5 años. Me da a mí que un Theatre of War hubiese quedado pelín deslucido en un 486 con 8 megas de RAM... Yo no soy un catastrofista de los de "todos los juegos de antes eran mejores". Si me repatea que no se haya seguido el camino de los juegos que más innovaron, en lugar de los que más vendieron, y que se destrocen mis sagas encumbradas (si Electronic Arts o alguna otra anuncia un System Shock 3 me da un soponcio). Pero siempre hay un rincón para la esperanza, y aunque sean pocos, en el G97 no nos faltan juegos a los que echar mano. Echamos de menos que vuelva a generalizarse el Multiplayer con campaña cooperativa, como en Baldur's Gate. Echamos de menos los acertijos complicados que te hagan echar humo, como los del Waxworks. Echamos de menos un monstruo puto, puto, puto, como el bicho de la piedra del Elvira 2... Pero tenemos la campaña cooperativa de Men of War. Tenemos la bendita complicación de manejar el helicóptero de DCS Black Shark. Tenemos el delicioso desarrollo y los detalles de The Witcher. Tenemos las infinitas posibilidades de ArmA II. Tenemos el mundo abierto de Stalker. Tenemos la ambientación de Metro 2033 y Dead Space. Tenemos la sensación de velocidad y vértigo de Mirror's Edge... Y sobre todo, tenemos a GoG.com, el DosBox, el Mame y los emuladores para repasar los clásicos. Lo único que no tenemos es una maldita versión de Planetscape:Torment que funcione hoy (a mi me casca siempre en cierto punto, y eso me está matando). Vamos, que cualquier tiempo pasado... fue anterior Santiago: Una frase del tipo "cualquier tiempo pasado fue mejor", es demasiado generalista como para poder tomarse en serio. Sin embargo, hay algo que no tenemos ahora y que sí había en el pasado; la creatividad y las ganas de experimentar e innovar. Hoy en día, salvo los locos del Este de Europa, se asumen muy pocos riesgos, incluso en la escena independiente. Los grandes proyectos cuentan con unos gastos impensables hace veinte años, y al aumentar el gasto el riesgo a un batacazo es mucho mayor. Los videojuegos se han vuelto más conservadores y a esto hay que sumar que todo el mundo quiere el Ferrari de Carmack, y eso no es posible. Precisamente Id Software no es la que era ni de lejos, y tampoco tenemos equivalentes actuales a Origin, Looking Glass o Microprose, empresas que pretendían hacer juegos de calidad pensando en ofrecer lo mejor que sabían hacer, y no en las ventas de la primera semana. Hace 13 años salió el Ultima Online, y desde entonces los MMORPG, uno de los géneros más prometedores, apenas han aportado nada más. Y eso que la tecnología es muy superior a todos los niveles. Buenos juegos siguen saliendo. Ahora nos acordamos de los buenos y borramos de nuestra memoria la borralla, algo lógico y natural. Pero no hay que olvidar que los medios ahora son muy superiores y por lo tanto el nivel de calidad debería estar al mismo nivel, pero no está. Se repiten fórmulas que ya estaban caducas hace 15 años, se abusa de segundas,terceras y cuartas partes, y no se exploran los caminos abiertos por títulos en el pasado. Tampoco teníamos entonces la guerra de consolas y las malditas exclusividades, y el pirateo no era a una escala tan grande como ahora. A pesar de todo esto, de vez en cuando salen maravillas como las que han comentado por aquí. Juegazos que aún nos sorprenden a pesar de que hay menos opciones de sorprender. Pero sigo pensando que a los videojuegos les falta madurez, les falta quitarse de una vez la coletilla de infantilismo y adolescencia que les rodea, y convertirse en lo que debería ser; un medio de expresión artística y de contar historias con infinidad de posibilidades. Murray: Yo creo que cualquier tiempo pasado fue mejor es algo muy relativo. Si nos centramos en los últimos 4-5 años (desde que salieron la última generación de consolas por ejemplo, que es algo que aunque no nos haga gracia, influye en el mercado del videojuego del PC), podemos decir por un lado que sí, y por otro que no. Por un lado, en efecto en el pasado, con menos recursos, y con la técnica de la época, desde antes de la aceleración 3D, y desde antes de la absorción de grandes empresas por las más grandes, o la disolución de algunas míticas, se hacían auténticas obras de arte. Se le daba otra dedicación y otra perspectiva a los juegos, importaba más el acabado del juego que la industria estilo McDonald's que parece en ocasiones hoy en día. También pienso que con los años se evolucionó. Los juegos de acción en general fueron evolucionando desde los noventa hasta ver en la actualidad maravillas como Stalker, o algo más atrás Deus Ex, Mafia, Thief o Hitman, con mezclas de géneros y no siendo sólo juegos de acción sin más, por no hablar del nivel al que se llegó en la acción táctica desde aquellos Swat, H&D o Rainbow Six, hasta los actuales Arma y OF. En la estrategia poco se evolucionó, ya no de ahora sino desde los primeros años, quitando pequeñas excepciones como los AoW, Total War y otros juegos de estrategia espacial. Dónde sí se mejoró es en la estrategia más táctica (MoW y ToW) o en los juegos estilo Wargame de tablero (Hearts of Iron). En las aventuras gráficas, creo que antiguamente se hacían mejores aventuras, al menos en cuanto al género de aventura gráfica como tal, más estilo point & click, donde sí se nota mejoría es en la mezcla de géneros, aventura y acción y aventura en primero persona, sobretodo en los survival horror, donde siempre vamos encontrando buenos juegos. En cuanto al rol, así como en los noventa teníamos buenos juegos de rol: Los Ultima, Fallout, el primer Baldur's, el Planescape Torment, en esta década, no hay mucho que envidiar con los Baldur's Gate 2, Vampire, The Witcher, Arcanum, Neverwinter y compañía, salvo en los MMORPG que cada vez son más repetitivos y simples y cortados por el mismo patrón. Aunque por desgracia y a pesar de que los años pasan, y es algo que ocurre en todos los géneros, tenemos una retroevolución en varios aspectos: - Falta de modo cooperativo, cada vez menos posibilidades de multijugador en la gran mayoría de juegos, incluso en los de más nivel. - Abuso por parte de las compañías con la venta de DLCs de dudosa calidad así como de sistemas antipiratería que molesta más al usuario que compra el juego. - Falta de editores para la creación por parte de la comunidad tanto de mods como de nuevas mejoras para la mayoría de los juegos, incluso también en las pocos buenos juegos que sacan las compañías más grandes (Mirror's Edge o Dragon Age por ejemplo). Todo eso unido a la simpleza y estandarización al intentar englobar los juegos de PC y consola como si fueran lo mismo, saliendo la mayoría de las veces perjudicado el juego para PC con esa multiplataforma. Aún todo, seguiremos teniendo grandes juegos todos los años gracias a los paises de Europa del este, y alguna que otra excepción de las grandes compañías, pero posiblemente en menor número anualmente, y cada vez más con pequeñas consolizaciones incluso en los mejores juegos. Garret: Bueno, yo estoy de acuerdo al 50% con que cualquier tiempo pasado fue mejor. El principal factor en el que me apoyo es mi propia edad (22) y la época en la que entré de lleno en los videojuegos (desde 1997 aproximadamente). Digo esto porque en el tiempo que llevo como jugador he visto numerosos títulos, pero ni de lejos la cantidad que habéis jugado los más veteranos, lo que quizá me da una visión más limitada o menos pesimista que la de alguno de vosotros. Lo que sí es cierto es que vengo notando desde hará dos años o así es que la calidad en general de los títulos se ha ido empobreciendo a niveles alarmantes. El acceso a este tipo de ocio por parte de una gran masa sin experiencia ha hecho que parámetros como la jugabilidad, la libertad o la dificultad hayan sido mermados en favor de estos nuevos jugadores primerizos. Se me ocurren bastantes ejemplos si tomo como referencia continuaciones de sagas: Call of Juarez 2, el Tomb Raider Legend, los Call of Duty, en fin, juegos que en su primera o primeras entregas estaban realmente bien y en las siguientes no dan la talla, ni siquiera para alcanzar los niveles de sus predecesores. Ocurre lo mismo en otras sagas en las que no hay simplificación pero sí una repetitividad llevada hasta el extremo: Splinter Cell, GTA's, Prince of Persia... Luego está la cuestión de la falta de originalidad. Cuando un título consigue un éxito más que aceptable todas las grandes empresas se fijan en su fórmula y tienden a explotarla sin miedo a que la gallina de los huevos de oro reviente. Pasó con Diablo, otra vez los GTA's, Tomb Raider, el primer Medal of Honor. Son juegos que no estaban mal, pero que sin tener culpa han propiciado una copia descarada de unos y otros, la mayor parte de las veces con unos resultados paupérrimos. Esta tendencia negativa desconozco sí pasaba antes igual (allá por finales de los 1980 y principios de los 1990), pero desde luego ha hecho bastante daño a la calidad. Y guarda estrecha relación con otro punto: el de los presupuestos desorbitados, que ha desembocado en una hollywoodización del sector, de los que más pasta tienen sobre todo. Ya lo habéis dicho más arriba, cuanto más grande es el presupuesto mayor puede ser el batacazo, de ahí que no se innove casi nada, sólo estudios independientes se atreven a ello. Ahora bien, y entroncando con lo que comentaba en el primer párrafo, lo que yo considero "pasado" en los videojuegos probablemente no coincida con el vuestro. La mayor parte de juegos que he probado y disfrutado son de la época de 1995-2005, más abajo he catado las aventuras clásicas de Lucasarts, y más arriba títulos que aquí consideramos como juegos del año. Es decir, que más o menos desde ese año 2005, la cantidad de juegos que completo (decir pasármelos es pecado) se viene reduciendo cada año, y muchos de ellos son descubrimientos de joyas antiguas que desconocía. Fue al entrar en el Grupo 97 donde se confirmaron mis sospechas: había mucha morralla disponible pero casi nada me llenaba, cosa que no ocurría antaño. Si a bote pronto hago un repaso por géneros, sin duda afirmo que los más perjudicados por el rumbo actual que ha tomado este mundillo son los juegos de rol y los de acción. No tengo nada en contra de los arcades casualetes que realmente se nos venden como eso: títulos para pasar el rato sin más (Serious Sam, Painkiller, etc), lo que realmente me toca las pelotas son los juegos de acción que quieren que creamos que son la polla con cebolla de revolucionarios y no se que mierdas más, cuando en verdad son eso, mierda adornada con bonitos gráficos, entretenimiento unilineal donde no hay que preocuparse porque nos puedan matar (para eso están las coberturas y las regeneraciones de vida), y donde en vez de premiar se castiga la individualidad del usuario. Es el cine más palomitero y comercial adaptado a los videojuegos. Con los RPG's, tres cuartas de lo mismo, no puedo comprender como juegos con una tecnología que hoy en día es considerada prehistórica (Baldur's Gate, Gothic 1 y 2, Fallout, Arcanum) eran y aún hoy son capaces de proporcionarme sensaciones maravillosas, experiencias que he intentado encontrar en juegos como Mass Effect, Two Worlds, KOTOR (bueno, el primero me gustó algo) y no hallo por ningún lado. Si dedicaran a la jugabilidad una parte del esfuerzo que ponen en el apartado gráfica estaríamos ante una nueva edad de oro del rol, pero por desgracia no es así. Y en cuanto a aventuras gráficas, no veo nada mal la situación actual: salen bastantes juegos, y muchos de ellos realmente innovadores. El problema aquí es que el público, aunque es muy fiel a este género, suele ser bastante reducido. Por último, y sin entrar mucho en ello (ya llevo una buena parrafada) hay un aspecto que antes sí que no existía, o al menos no en la medida en que existe ahora. Me refiero a los contenidos de pago. Ahora nos quieren cobrar por algo que antes eran regalos a la comunidad, como armas, trajes, o escenarios. O también tenemos las miniexpansiones, extensiones de menos de 10 horas con las que quieren alargar la vida del juego cobrando varias veces. Antes existían las expansiones, casi todos los juegos tenían una, algunos incluso dos, y se lanzaban al año o año y medio para ofrecerte nuevas historias con las que seguir disfrutando de tu juego, no a la primera semana desde que se pone a la venta. Personalmente, me parece muy poco ético que antes de lanzar el juego ya estén especulando sobre nuevos contenidos que saldrán en futuros DLC's, para los cuales eso sí tendrás que pasar por caja en varias ocasiones si quieres probarlos. Aunque siempre está la opción de dejarlos pasar y pillarlos todos más adelante en una edición completa. Shyz: Comencé con el videojuego con un 8086, pantalla CGA y 512kb de RAM. En aquel entonces el videojuego de PC era poco menos que un acto subversivo. Aquellos aparatos eran una inversión muy grande, se suponía que entraban en casa para dar servicios de procesador de textos y hoja de cálculo a nuestros padres... y nosotros los usábamos para jugar. Introducíamos esos disquetes que nos había prestado un colega de la escuela, ese gran tesoro, que con los pocos medios audiovisuales que tenía un PC de la época nos transportaban a mundos maravillosos. Con 4 colores y unos pitidos viajé a Monkey Island. Todos los días de camino a casa me encontraba con un compañero de otro curso, y me contaba cómo pasar una prueba para poder ser pirata. Después quedábamos y le ayudaba a rescatar al padre de Indy. Aún recuerdo contando esas batallitas de Dune 2, o de X-Wing... En aquel entonces los videojuegos eran obras de arte, desarrollados por un grupo pequeño de amantes del videojuego, y disfrutados por una minoría. Y ya en aquel entonces se podía notar la diferencia entre los juegos de consola, repetitivos, con un contenido artístico lamentable y un argumento casi inexistente, y aquellos grandísimos universos llenos de posibilidades que veíamos en el PC. Hoy producir un juego rentable debe ser un juego consolero, mientras que las grandes ideas acaban relegadas a desarrolladores independientes. Esto no sería gran problema si no fuese porque la industria ha fagocitado a todo desarrollador con una idea decente. Una generación entera del videojuego ha colapsado en las garras de EA, Ubisoft, Activision o Sony. Aunque sigue habiendo cosas buenas. El mercado indie tiene un gran tirón gracias a las descargas y empiezan a verse florecer numerosos estudios pequeños mientras un puñado de proyectos grandes y de calidad han logrado abrirse paso. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Ya lo decía Manrique en el Siglo XV, y anda que no ha llovido desde entonces. Yo tengo la firme esperanza en que siempre habrá grandes juegos, aunque no por ello tengan que ser los que más vendan. Syncho: Realmente no me aventuro a sentenciar que cualquier tiempo pasado fuera mejor que el actual, no puedo hacerlo, es imposible realizar una afirmación de tal calibre, más cuando el tiempo y las situaciones son variables y muy complejas de abordar ante el jugador. No nos podemos mostrar impasibles ante la nostalgia, ante los recuerdos que nos evocan a momentos determinados de un videojuego en particular. ¿Que hoy día también hay videojuegos buenos? Puede que sí, de hecho, es así, existen videojuegos realmente espectaculares, complejos y bien diseñados, lo que ocurre es que el componente de sorpresa e innovación, cada vez es menor. Conforme pasa los años vamos viendo más funcionalidades, más opciones, se van creando nuevas formas de jugar; abrir, expandir y crear nuevos géneros cada vez es más difícil y el sorprender al jugador veterano, al que lleva años jugando, es mucho más difícil. La ventaja de hace unos años-que cada cual ponga el rango que quiera- era que no estábamos habituados a ver determinadas cosas de manera regular, la originalidad y la frescura estaba mucho más a la orden del día, los tiempos de desarrollo eran muy diferentes, nuestro ojo y nuestro entender estaba focalizado en unos pilares determinados, en definitiva, éramos vírgenes en muchos aspectos, novatos o como queramos decirlo. Existirán juegos buenos, se seguirá desarrollando juegos complejos y siguiendo la "vieja escuela", los simuladores seguirán teniendo su nicho, el PC seguirá por los mismos derroteros, lo único que cambia es que el "viejo" seguirá siendo viejo, más viejo, seguirá teniendo mucha más experiencia y su nivel de sorpresa y entusiasmo por lo nuevo y lo fresco-obviando temas técnicos e inmersivos- irá decreciendo.
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