Estrategia

La máquina del tiempo.

 

No se extrañen por el título de la reseña. X-Com es, sin duda, una magnífica máquina del tiempo. Y una con mérito, además. Pero antes de explicar por qué, hablemos un poco del juego.

X-Com

Para quien no conozca el título que nos ocupa o el original en el que se basa, en X-Com la Tierra se ve asolada por una invasión alienígena de origen o intenciones desconocidas. Un congreso de varios países financia entonces una iniciativa de autodefensa ante dicha amenaza, de la cual tú serás el comandante. Como director de ésta iniciativa, deberás no sólo confrontar los ataques concretos del enemigo mediante combate directo, si no también gestionar la investigación de la amenaza alienígena y crear la tecnología adecuada para repelerla. Ésto se hará mediante las dos partes que conforman el juego: la táctica y la estratégica.

Corría el año 1998 y la compañía Sierra lanzaba un juego de estrategia fantástica por turnos llamado Lords of Magic. Tenía muchas similitudes con el mítico Master of Magic, de Simtex, y pasó casi desapercibido por culpa de sus múltiples fallos cuando fue lanzado al mercado. Se notaba que era un gran juego, con muchos elementos de rol y aventura que se integraban en la estrategia, pero había sido lanzado antes de tiempo. Después de varios parches quedó como debía haber sido en un principio, y es entonces cuando los pocos que aún estábamos interesados en él pudimos disfrutarlo en todo su esplendor. Un gran juego que logró unas miserables ventas por la falta de acierto de los responsables de lanzarlo al mercado en ese estado. Hoy en día aún es recomendable, gráficos aparte, y se puede conseguir en GOG.

Elemental Intro Beta

Men of War

En el año 2004 la empresa rusa Best Way, a través de Codemasters, lanzó un interesante juego de combate táctico en tiempo real. Se llamaba Soldiers: Heroes of World War Two y tenía como principal virtud el modo multijugador cooperativo. El motor gráfico era de gran calidad y contemplaba aspectos poco frecuentes en este tipo de juegos, como la ausencia de barra de vida en los vehículos en favor de un modelo de daño simplificado, control individual de las unidades, cobertura en el terreno, entrar en edificios, captura de vehículos, destrucción del escenario, etc.

No se trataba de un juego realista, pero la combinación de todos esos elementos lo hacían sumamente atractivo. Posteriormente saldría la segunda entrega llamada Faces of War, que volvía a ofrecer más o menos lo mismo con ciertas mejoras. Ambos juegos ofrecían muchas posibilidades de modificación que los ha mantenido vivos todo este tiempo. Ahora Best Way y Digital Mind Soft lo intentan de nuevo con Men of War, que viene a ser el mismo juego con mejoras importantes en la mecánica, gráficos y el tamaño de los escenarios.

No se puede decir que sea novedoso, a pesar de que la serie sí se aparta del resto de juegos de este tipo, sino que Men of War es la evolución de los otros dos; mejoran lo que había que mejorar, mantienen lo que funcionaba bien añadiendo nuevos elementos que cubren las carencias. El resultado es un juego muy bien hecho que mantiene un buen equilibrio entre el realismo de Theatre of War y la simpleza de Company of Heroes, todo ello rodeado por un entorno gráfico impresionante. Indudablemente me habría gustado más si fuera más realista, pero hay que reconocer que Men of War es un gran juego que engancha de principio a fin, sobre todo en el modo cooperativo.

Han mejorado mucho desde la primera entrega y han mantenido las opciones de modificación, lo que augura una larga vida llena de posibilidades gracias a la siempre activa y sorprendente comunidad "modder". De hecho en este momento ya hay un generador de campaña dinámico y varios mapas creados por aficionados. Esperemos que sólo sea la punta del Iceberg.

Apocalipsis pixelado

Lo mejor que se puede decir del último título de Introversion, es que es fiel a todo su trabajo anterior: interfaz simple y fácil de usar, diversión instantánea, originalidad e imaginación a raudales y grandes posibilidades jugables.

Multiwinia se puede decir que es un Spin-off de Darwinia, teniendo en común sólo el escenario y los personajes. Por lo demás, son conceptos de juego casi totalmente distintos. Mientras Darwinia era una aventura para un jugador con toques de arcade y estrategia, Multiwinia es un RTS orientado a multiplayer puro y duro, pero eso sí, probablemente el RTS más rápido, furioso y entretenido que servidor se ha echado en cara (y me he echado unos cuantos).

 

Para empezar, las partidas son rápidas, aunque puede alterarse el tiempo de juego a gusto de los jugadores, generalmente suelen durar de 15 a 20 minutos. Tiempo más que suficiente para disfrutar, y corto como para apremiarte.

El interfaz es simple: puedes dar órdenes directas a grupos de darwinianos (aunque ésto se usa sólo para momentos puntuales, como coger un power-up), o bien nombrar oficiales, que actuarán como waypoints para enviar las tropas de un punto a otro, o aglutinarán soldados en formación de escuadra para maximizar su capacidad de tiro y orden. Y poco más, y a la vez, nada menos. Con estos simples comandos, se pueden crear todo tipo de estrategias: desde ordenadas líneas de batalla para defender un frente, hasta grupos de "guerrilleros" que hostiguen los flancos al enemigo.

Sins Stardock es una editora atípica que recuerda a lo que fue Gathering of Developers o lo que queda de ella; Gamecock. Ofrecen a los desarrolladores libertad creativa para desarrollar sus productos de la forma que crean conveniente, dando como resultado juegos de calidad que se alejan de los estándares comerciales que tanto nos agobian, pero logrando, a pesar de todo, unas buenas ventas de sus títulos. Entre los numerosos juegos que distribuyen podemos encontrar Galactic Civilizations II, Mr Robot, Sword of The Stars, Space Rangers 2 y este Sins of a Solar Empire, un auténtico éxito de ventas en EEUU que tendremos en Europa a partir del 6 de junio.

Lo más llamativo de Stardock es su compromiso con el usuario. Lejos de la actitud absurda de otras editoras, en Stardock no incluyen protecciones anticopia a sus juegos. No les gusta la piratería, naturalmente, pero son de la opinión de que las protecciones molestan más al usuario legal, el que les hace ganar dinero, que al pirata, que al fin y al cabo si no puede piratear un juego, irá a por otro. Sentido común aplicado al software de entretenimiento, algo muy difícil de ver. Por si fuera poco, son defensores del PC como plataforma de juegos e ironizan sobre la presunta crisis que está padeciendo.